El asistente

Era claro, el aroma a uva, la pasión de la gota derramada por la copa, el cierre de un día no tan especial, la noche se hizo amiga de su suspenso, la copa cargada de su entrega y preguntas, así lo sentía él.

Luego de esa gran jornada de trabajo, más que felicidad su mirada reflejó angustia, preguntas, dudas.

Se sentó en su sillón favorito, con la copa en mano, y cerró los ojos. La oscuridad de la noche se apoderó de la habitación, y él se sumergió en sus pensamientos.

Se sentó y conversó consigo, se realizó muchas preguntas.

-¿Qué tan felices somos? O ¿somos el reflejo de un efecto placebo? ¿Realmente somos hijos de una realidad libre o solo somos una construcción social? Hay días que no son tan días, y cosas que son más grande de lo que aparentan...

Su mente se llenó de incertidumbre, y la copa en su mano parecía ser el único testigo de su lucha interna. De repente, se detuvo en una pregunta que lo hizo abrir los ojos: ¿Qué es lo que realmente quiero?

La habitación quedó en silencio, y solo se escuchaba el tic-tac del reloj en la pared. ¿Qué respuesta encontraría?

¿Qué realmente quiero, dónde voy, dónde estoy, quien soy, porque suelo ser tanto para una realidad que no es tan real, porque suelo ser brújula para un mar que no tiene piratas, porque hay que ser muelles en un desierto sin barcos

El asistente sonrío, y yo lo miré y le pregunté.

¿Que mañana se te hacen noche? Y cuáles noche están llena de mañana?La vida es algo más que algo, es un poquito más de lo necesario un abrazo, un te espero un te extraño en ocasiones un te amo..

El asistente me miró con una sonrisa enigmática y respondió.

Las mañanas que se hacen noche son aquellas en que la espera se hace eterna, y las noches llenas de mañana son aquellas en que el amor y la esperanza nos acompañan. La vida es ese poquito más que nos hace sentir vivos.

La habitación se llenó de un silencio emotivo, y yo me quedé pensando en sus palabras.

El asistente entró en la oficina, un lugar amplio con vistas impresionantes. Su jefe, un hombre serio, lo miró desde detrás del escritorio.

Necesito que hagas algo por mí, dijo el jefe.

"Claro, ¿qué es?"

respondió el asistente.

"Quiero que organices un viaje a la playa", dijo el jefe.

El asistente levantó una ceja.

"¿Un viaje a la playa? ¿En pleno invierno?"

El jefe asintió.

"Sí, quiero algo diferente. Algo que me haga sentir vivo.

"

El asistente suspiró.

mucha actividad?"

"Bueno, ¿y qué tipo de playa busca? ¿Una tranquila o una con

El jefe se reclinó en su silla.

"No sé, algo que me sorprenda.

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Jean Gabino

Jean Carlos Gabino, naciendo en Salcedo actual provincia hermanas Mirabal, a puesto su juventud a favor de la juventud y la comunidades, fortaleciendo su marca personal, actualmente estudiante de Psicología Escolar.